Las recientes revelaciones de documentos sugieren que la capacidad de Jeffrey Epstein para operar en China se vio limitada debido a la denegación de una visa, resultado de sus condenas previas.
Según los archivos, un asesor de Epstein, identificado como Stern, le sugirió que volviera a solicitar la visa en París, evitando mencionar sus antecedentes penales. En un correo electrónico, Stern aparentemente aconsejaba a un asociado de Epstein, cuya identidad se mantiene oculta, que “será mejor no marcar las casillas relativas a denegaciones anteriores o cargos criminales”.
A pesar de estos contratiempos, Stern continuó buscando oportunidades de negocio a lo largo de la década de 2010. En 2015, representó a Evergrande, la mayor empresa inmobiliaria de China, en un intento fallido de adquirir la constructora británica Cala Homes. Evergrande posteriormente colapsó, generando una fuerte conmoción en la economía del país.
Stern también invirtió en una empresa emergente de vehículos eléctricos llamada Canoo, junto con Li Botan, el yerno de un ex alto funcionario del partido comunista. La empresa quebró el año pasado.
Los documentos también revelan que Stern y Epstein incluso contemplaron un ambicioso plan para tomar el control del gigante bancario alemán Deutsche Bank con la ayuda de inversores cataríes, una idea que finalmente no prosperó.
La BBC ha intentado repetidamente contactar a Stern, pero su paradero actual es desconocido. En 2023, cambió su país de residencia registrado en Companies House de China a los Emiratos Árabes Unidos.
La BBC también se ha puesto en contacto en varias ocasiones con Andrew Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson en relación con sus vínculos con Epstein y Stern, pero no han respondido. Mountbatten-Windsor ha negado consistentemente cualquier irregularidad en relación con Epstein.
Los archivos indican que Stern se reunió personalmente con Epstein en noviembre de 2018 y se hospedó en una de sus propiedades en Nueva York. Su correspondencia continuó hasta finales de ese año, siguiendo patrones similares de la década anterior: reflexiones sobre China, ideas de negocios, referencias a “P” y “PA”, y la recurrente pregunta de Stern: «¿Cuándo puedo llamarte?».
