Israel intensifica sus ataques en Líbano a pesar del alto el fuego temporal
El ejército israelí (IDF) confirmó este lunes que ha llevado a cabo más de 20 ataques aéreos y terrestres en territorio libanés en las últimas horas, dirigidos contra posiciones de Hezbolá. Las operaciones se producen en el marco de un frágil alto el fuego que, aunque extendido por tres semanas, sigue marcado por la tensión y los intercambios de fuego esporádicos.

Según fuentes militares citadas por Haaretz, los ataques israelíes se concentraron en zonas del sur y este de Líbano, incluyendo áreas cercanas a la frontera y regiones más alejadas como Baalbek, en el valle de la Bekaa. El IDF justificó estas acciones como «respuestas a amenazas inminentes» y afirmó haber alcanzado «infraestructuras militares de Hezbolá», aunque no proporcionó detalles sobre posibles bajas.
El portavoz del ejército israelí declaró que las operaciones tenían como objetivo «debilitar la capacidad operativa de Hezbolá» y evitar el traslado de armas hacia el sur del país. Sin embargo, analistas consultados por MS NOW advierten que la creación de una «zona de amortiguamiento» controlada por Israel en territorio libanés podría fortalecer la narrativa de Hezbolá, presentándose como la única fuerza capaz de resistir la ocupación.
Escalada a pesar de la tregua
El último balance de víctimas, reportado por la BBC, eleva a 14 el número de muertos en Líbano como consecuencia de los bombardeos israelíes registrados desde el domingo. Entre los fallecidos se encontrarían combatientes de Hezbolá, aunque también se han reportado víctimas civiles. Las autoridades libanesas denunciaron que los ataques han afectado a zonas residenciales y han provocado el desplazamiento de cientos de familias.
Reuters informó que los bombardeos israelíes se extendieron hacia el este del país, una región que hasta ahora había permanecido relativamente al margen de los enfrentamientos. Este movimiento sugiere una ampliación del teatro de operaciones por parte de Israel, que busca presionar a Hezbolá en múltiples frentes. Por su parte, el grupo chií respondió con lanzamientos de cohetes hacia posiciones israelíes en la frontera, aunque sin reportes de víctimas.
La situación se complica aún más por el estancamiento de las negociaciones indirectas entre Irán e Israel, mediadas por Estados Unidos, para reducir la tensión en la región. Según The New York Times, las conversaciones permanecen «en pausa» debido a desacuerdos sobre las condiciones para un cese definitivo de hostilidades.
