Las complicaciones cardiovasculares son más comunes en personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que en personas no infectadas de la misma edad. Investigaciones sugieren que la replicación viral, directa o indirectamente, puede ser una causa de enfermedades vasculares.
Un estudio presentado en el Harvard centre for AIDS Research Symposium en 2011, y publicado en junio de 2012, indica que aunque la terapia antirretroviral reduce el riesgo de estas complicaciones, no restaura completamente la salud vascular, y los adultos tratados continúan experimentando tasas de progresión de la enfermedad más altas de lo esperado.
Datos de 2022 revelan que la prevalencia de enfermedad coronaria moderada a severa entre personas que viven con VIH varía del 0% al 52%, mientras que la fibrosis miocárdica se encuentra entre el 5% y el 84%.
