Fuertes explosiones sacudieron Saná mientras la coalición liderada por Arabia Saudita interceptó misiles balísticos y drones lanzados por los rebeldes hutíes. El ataque contra territorio saudita rompe una tregua de cuatro años, intensifica el conflicto regional y eleva la tensión en las rutas energéticas del mar Rojo.
Explosiones en Saná e intercepciones en el sur de Arabia saudita
Columnas de humo negro se elevaron sobre la ciudad después de que la agencia Saba, vinculada a los insurgentes, denunciara un ataque saudita contra varias provincias.
Otro misil fue destruido en el espacio aéreo de Jazán, tal como confirmó el portavoz de la coalición, el mayor general Turki Al-Maliki. Los restos de uno de los proyectiles cayeron sobre áreas residenciales en Jamis Mushait, lo que provocó daños materiales limitados en edificios y vehículos sin dejar víctimas, según informó la Defensa Civil saudita.
Seguiremos tomando e implementando medidas operativas para disuadir a la milicia terrorista hutí.
Mayor general Turki Al-Maliki, portavoz de la coalición, a través de Arabnews
Escalada de ataques contra infraestructura energética y urbana
La ofensiva de los insurgentes contra el territorio saudita se ha recrudecido en las últimas semanas. Las autoridades determinaron que un ataque previo con drones impactó la estación de distribución de energía de Taiba, en Medina, un centro que abastece de electricidad a las instalaciones civiles y a la Mezquita del Profeta. Dicha acción dejó fuera de servicio un transformador, aunque no afectó a la red eléctrica general de la ciudad.

Por su parte, los informes añadieron que la coalición militar respondió con unos 50 ataques aéreos durante las hostilidades, mientras que un ataque hutí registrado el lunes en el oeste de Yemen mató a ocho soldados de las fuerzas gubernamentales.
Los acontecimientos recientes marcan un punto de inflexión respecto al periodo de relativa calma que se mantenía desde 2022. Las tensiones escalaron en julio cuando un avión procedente de Irán aterrizó en Saná con una delegación rebelde sin la autorización de Riad, que controla el espacio aéreo. Los bombardeos subsiguientes contra el aeropuerto de la capital desataron la respuesta armada de los hutíes, quienes golpearon la capital y regiones estratégicas por primera vez en años.
Impacto en el mercado petrolero y rutas del mar Rojo
El conflicto regional ha repercutido de forma directa en el suministro energético global. Tras el cierre del estrecho de Ormuz debido a los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, Riad desvió parte de su crudo hacia el puerto de Yanbu en el mar Rojo. Sin embargo, las fuerzas hutíes tomaron el control de la costa occidental yemení y del estrecho de Bab el Mandeb, imponiendo restricciones al tráfico vinculado al reino.
Los operadores del mercado señalaron que la combinación de estas hostilidades y los ataques contra infraestructuras petroleras ha hecho que los precios del petróleo suban por encima del umbral simbólico de los 100 dólares, superando incluso los USD 108 en septiembre. Asimismo, un cierre prolongado del oleoducto saudí de 1,200 kilómetros podría interrumpir hasta el 4% del suministro mundial de petróleo, según advirtieron los operadores, mientras los estados árabes del Golfo han aplazado las conversaciones previstas con Teherán ante el deterioro de la seguridad.

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