Las regulaciones que se implementarán para 2026 representan el cambio más significativo en la Fórmula 1 en años, si no en toda su historia.
Los monoplazas serán más pequeños, ágiles y respetuosos con el medio ambiente. Se reducirá su peso en 30 kilogramos, su ancho en 10 centímetros y contarán con motores que equilibrarán casi a partes iguales la potencia eléctrica y la de combustión interna, utilizando combustibles completamente sostenibles.
¿Cambiará la dinámica de las carreras? Sí, pero la magnitud de ese cambio es una de las muchas incógnitas que se ciernen sobre el futuro de la F1. Por primera vez, tanto las reglas de chasis como las de motor se modifican simultáneamente de manera tan profunda.
Se introducirán nuevas regulaciones aerodinámicas, y las unidades de potencia, aunque conservarán una arquitectura similar a la de los últimos 12 años, se modificarán significativamente en términos de tecnología. Los motores seguirán siendo V6 turbo híbridos de 1.6 litros, pero se eliminará el MGU-H, que recupera energía del escape y del turbo, mientras que la proporción de potencia producida por la parte híbrida del motor se duplicará aproximadamente, alcanzando el 50%.
Esta modificación ha requerido cambios importantes en la aerodinámica. No solo se abandona la filosofía de efecto suelo por venturi introducida en 2022, sino que se han incorporado alerones delanteros y traseros móviles para aumentar la velocidad en línea recta y facilitar la recuperación de energía durante el frenado.
Los pilotos han expresado diversas preocupaciones sobre cómo estas modificaciones afectarán a las carreras. Se anticipan algunas peculiaridades, como el hecho de que el motor de combustión interna pasará gran parte del tiempo funcionando como un generador para la batería, alcanzando máximas revoluciones en algunas curvas.
El sistema DRS de asistencia al adelantamiento desaparecerá, ya que la apertura del alerón trasero será necesaria para otros fines. En su lugar, se implementará un botón de «push-to-pass» que proporcionará energía eléctrica adicional durante un tiempo limitado.
“Es realmente difícil predecir cómo será”, afirma Lewis Hamilton. “No quiero ser negativo. No quiero decir demasiadas cosas negativas. Se siente muy diferente y no estoy seguro de que les vaya a gustar. Pero quizás me sorprenda. Quizás sea increíble. Quizás los adelantamientos sean espectaculares. Quizás sea más fácil adelantar. No lo sé.”
“Tenemos menos carga aerodinámica, más par motor. Conducir bajo la lluvia, me imagino que será muy, muy, muy difícil. Mucho más difícil de lo que ya es con lo que tenemos hoy. Pero, como dije, quizás lleguemos y tengamos mejor agarre de lo anticipado”, concluyó el heptacampeón.
