Familias y proveedores de atención médica en Estados Unidos enfrentan una profunda tensión tras la decisión del gobierno de poner fin al Estatuto de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para los ciudadanos haitianos, lo que obligó a despedir a miles de cuidadores y asistentes de enfermería, según informes de la BBC y Reuters.
Estatuto de Protección Temporal
La medida se concretó luego de que la administración de Donald Trump anunciara la eliminación del TPS para los haitianos, una decisión respaldada por la Corte Suprema que dejó a unos 350.000 beneficiarios sin estatus legal para trabajar y expuestos a la deportación. Alrededor de 21.000 de estos titulares trabajaban como cuidadores y auxiliares de enfermería, prestando servicio a unos 77.000 pacientes en todo el país.
Jawonio
El impacto ha golpeado con fuerza a organizaciones sin fines de lucro y a centros de atención. En Nueva York, la entidad Jawonio despidió a casi dos docenas de trabajadores haitianos, lo que representa el 7% de su personal, afectando puestos clave en el apoyo a personas con discapacidades. Para familias como la de Linda Mancuso en Long Island y Sharan Rosen en Rockland County, cuyos hijos con discapacidades dependían de cuidadores haitianos que fueron cesados a finales de julio, la pérdida de este personal ha significado un duro golpe emocional y logístico.
Departamento de Seguridad Nacional
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional defendió la medida al señalar que el TPS es de carácter temporal y calificó de grossly false and lazy
la afirmación de que el sector de la salud depende de dichos inmigrantes. En contraste, representantes del sector sanitario y grupos de defensa advierten que la salida abrupta de estos trabajadores agrava la escasez de personal en un sistema ya presionado por el envejecimiento de la población.

Más sobre esto