El padre de Graeme Rabbits, Selwyn Rabbits, ha dedicado los últimos ocho años a investigar la muerte de su hijo, ocurrida en enero de 2018 cuando un telehandler falló en su sistema de frenos de estacionamiento y lo aplastó mientras trabajaba en un sitio de construcción en Auckland.
Tras una extensa investigación, la coronera Erin Woolley concluyó que los frenos de estacionamiento tipo eje cardán, utilizados en la maquinaria pesada involucrada, son «inherentemente inseguros». Además, emitió una serie de recomendaciones orientadas a prevenir futuros accidentes, como mejorar los registros de equipos y llevar a cabo campañas de sensibilización.
Sin embargo, Selwyn Rabbits expresó su preocupación de que estas conclusiones puedan quedar sin seguimiento, ya que las organizaciones no están obligadas a acatar las decisiones del coroner. Propuso establecer un registro formal donde las instituciones debieran responder públicamente a las recomendaciones y justificar su aceptación o rechazo, con el fin de garantizar transparencia y responsabilidad.
Graeme Rabbits es recordado por su amor por las actividades al aire libre y su disposición constante para ayudar a los demás. Su padre continúa luchando para que su muerte no sea en vano y para que se eviten tragedias similares en el futuro.
