Fertilización foliar: una estrategia para asegurar el rendimiento y optimizar los aportes
El sector agrícola ha enfrentado importantes desafíos económicos y técnicos, especialmente evidentes durante el año 2022. La volatilidad en los precios de los fertilizantes, sumada a un contexto climático extremo caracterizado por récords de calor y sequía, obligó a los productores a realizar ajustes en sus programas de fertilización para intentar mantener sus objetivos de producción.

En este escenario, los fertilizantes foliares se han posicionado como una solución ideal debido a su flexibilidad de uso y su impacto directo en la calidad de la cosecha. Joann Guillermet, especialista en fertilización de precisión de ICL, destaca las ventajas agronómicas de este método en comparación con los fertilizantes aplicados al suelo.
Esta técnica permite obtener respuestas rápidas de los cultivos con costos ventajosos, siendo particularmente efectiva cuando existen condiciones adversas. La fertilización foliar facilita la adición de cantidades precisas de nutrientes en momentos específicos del crecimiento de las plantas, optimizando así la nutrición del cultivo.
