El partido Fidesz ha manifestado una postura contundente frente a la reciente visita de Péter Magyar a Berlín, instándolo a modificar su comportamiento. La formación política ha calificado las acciones del opositor como una fuente de vergüenza para Hungría, señalando que se ha sobrepasado un límite en su conducta pública.
En una serie de declaraciones recogidas por diversos medios, el Fidesz ha exigido explícitamente a Magyar que «se controle» y que ponga fin a lo que consideran ataques injustificados contra la figura del presidente de la República. Según el partido, las actuaciones de Magyar durante su estancia en la capital alemana han sido objeto de fuertes críticas por parte de la organización política, que ha instado al dirigente a cesar sus arremetidas institucionales.
La tensión entre ambas partes ha escalado tras los comentarios vertidos por el dirigente opositor, lo que ha llevado al Fidesz a emitir una respuesta enérgica, solicitando que se respete la investidura presidencial y se mantenga la compostura en el ámbito internacional.
