Fin de la era de Viktor Orbán: la oposición liderada por Péter Magyar triunfa en las elecciones parlamentarias de Hungría
Las elecciones parlamentarias celebradas en Hungría el 12 de abril de 2026 han marcado un giro histórico en la política del país, culminando con una victoria decisiva de la oposición y el fin de los 16 años de mandato de Viktor Orbán.
El partido Tisza, encabezado por Péter Magyar, se consolidó como la fuerza dominante en los comicios. Según los resultados, Tisza obtuvo 138 de los 199 escaños del parlamento, lo que representa el 53,07% de los votos (3.103.500 sufragios). Esta cifra supera ampliamente la mayoría necesaria de 100 escaños para gobernar.
En contraste, la formación Fidesz, liderada por el actual primer ministro Viktor Orbán, sufrió una derrota significativa al obtener 55 escaños con el 38,43% de los votos (2.247.606 sufragios). El tercer lugar fue para el Movimiento Nuestro País, liderado por László Torockai, que alcanzó 6 escaños con el 5,83% (341.050 votos).
Un cambio de rumbo político
Viktor Orbán ha reconocido su derrota y ha felicitado a Péter Magyar por su victoria. Por su parte, Magyar ha calificado este resultado como un «triunfo de la verdad sobre las mentiras» y ha prometido iniciar una nueva etapa para Hungría. Entre sus compromisos principales se encuentran la mejora de la reputación del país y de sus relaciones con los Estados miembros de la Unión Europea (UE), así como la reducción de la influencia de Rusia.
A pesar de este cambio, se prevé que Magyar mantenga la política de Orbán en algunos asuntos específicos, por lo que no se espera un giro total en la política exterior del Estado.
Reacciones internacionales y contexto
El proceso electoral fue calificado por Politico Europe como las elecciones más importantes de 2026 dentro de la Unión Europea. Asimismo, DW News describió los comicios como un referéndum sobre si Hungría continuaría su camino hacia el autoritarismo y Rusia, o si regresaría hacia la democracia liberal y la integración europea.
La victoria de Magyar fue celebrada por diversos líderes europeos. Entre las felicitaciones destacan las de la primera ministra de Letonia, Siliņa, así como las del presidente y la ministra de Asuntos Exteriores de dicho país.
Sin embargo, la reacción desde Moscú fue opuesta. El Kremlin ha manifestado que no tiene intención de felicitar a Magyar, declarando que no envían felicitaciones a «países no amistosos».
