La comunidad astrofísica se encuentra en debate tras la publicación de un nuevo estudio que sugiere un futuro cósmico más breve de lo anticipado. Investigadores internacionales plantean que el universo podría colapsar sobre sí mismo en tan solo 33 mil millones de años, un escenario conocido como el «Big Crunch».
Este nuevo cálculo, difundido en el repositorio científico arXiv, contrasta con las predicciones previas que apuntaban a una expansión indefinida o a una muerte térmica gradual, conocida como «Big Freeze». El estudio reactiva la hipótesis del Big Crunch, donde la expansión se invertiría, contrayendo toda la materia, energía y el espacio-tiempo hasta un punto singular similar al del Big Bang.
Según informa Infobae, este cambio en la perspectiva surge de una reinterpretación de los datos más recientes. BioBioChile señala que investigadores del Centro Internacional de Física de Donostia, España, respaldan esta teoría, basándose en observaciones del Instrumento de Espectroscopía de Energía Oscura (DESI). El modelo propuesto se apoya en la idea de una energía oscura de axiones que podría desencadenar un colapso gravitacional global.
KCH FM también reporta que el estudio adelanta la fecha del Big Crunch, sugiriendo que el colapso total del universo podría ocurrir en decenas de miles de millones de años. Este hallazgo representa un cambio significativo en la comprensión del destino final del cosmos.
