El franco suizo se consolida como un valor refugio en un contexto global de incertidumbre, lo que ha impulsado su demanda en los mercados. Un analista del mercado financiero atribuye el reciente y notable rendimiento del franco a la preocupación de los inversores por la política estadounidense bajo la presidencia de Donald Trump, lo que ha llevado a cuestionar la estabilidad del dólar.
A esta inquietud se suma la incertidumbre en torno a las perspectivas fiscales de Japón, especialmente tras la contundente victoria electoral de la primera ministra Sanae Takaichi. Como resultado, muchos inversores consideran actualmente al franco suizo como la principal moneda segura.
