La Administración de Pequeñas Empresas (SBA, por sus siglas en inglés) ha suspendido a 6,900 prestatarios en Minnesota debido a sospechas de actividad fraudulenta relacionada con los programas de préstamos de la era COVID-19.
Según la administradora de la SBA, Kelly Loeffler, estos prestatarios fueron aprobados colectivamente para aproximadamente 7,900 préstamos, por un total de alrededor de 400 millones de dólares. Loeffler describió la situación como «un esquema complejo diseñado para defraudar a los contribuyentes y al gobierno federal de fondos necesarios que habrían ido destinados durante la pandemia a familias hambrientas, niños y pequeñas empresas».
El presidente Donald Trump declaró que su administración no cesará en su empeño hasta que se determine lo ocurrido en Minnesota. “De hecho, considero esto una razón para un buen año nuevo, porque vamos a llegar al fondo del asunto, vamos a recuperar ese dinero. Todo está volviendo”, afirmó.
En respuesta a estos hallazgos, la SBA pausará más de 5.5 millones de dólares en apoyo federal anual a Minnesota, citando preocupaciones sobre fallas en la supervisión. Los prestatarios implicados ahora están prohibidos de participar en todos los programas de préstamos futuros de la SBA, incluida la asistencia por desastre, con efecto inmediato. Los casos serán remitidos a las autoridades federales para su posible enjuiciamiento y reembolso.
Las acciones de la SBA forman parte de un esfuerzo federal más amplio para abordar el fraude relacionado con los programas de ayuda durante la pandemia. Múltiples agencias federales, incluyendo el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional, han iniciado investigaciones sobre esquemas relacionados en Minnesota.
