Los gatos domésticos: una nueva esperanza en la lucha contra el cáncer de mama
Investigadores han descubierto que los gatos domésticos podrían ser clave para que la ciencia comprenda el cáncer de mama de manera más profunda, lo que podría abrir la puerta al desarrollo de nuevos tratamientos para esta enfermedad en el futuro.
El hallazgo no sugiere que los gatos curen el cáncer, sino que funcionan como un modelo biológico muy cercano al ser humano en la forma en que se desarrolla la enfermedad. Según los expertos, los gatos pueden padecer cáncer de mama de una manera muy similar a la humana, tanto en la morfología del tumor como en la forma en que este se propaga por el organismo.
Similitudes genéticas y ambientales
Un estudio exhaustivo realizado por equipos científicos del Instituto Wellcome Sanger, la Facultad de Medicina Veterinaria de Ontario en Canadá y la Universidad de Berna en Suiza, analizó tumores de aproximadamente 500 gatos domésticos en cinco países diferentes. El objetivo era mapear las mutaciones genéticas que impulsan la evolución del cáncer en estos felinos.

Los resultados revelaron similitudes claras con las mutaciones presentes en los seres humanos. Específicamente, se detectó el gen PIK3CA en el 47% de los tumores de mama de los gatos; este mismo gen es conocido en el cáncer de mama humano y ya es el objetivo de terapias inhibidoras de la vía PI3K.
Además, la investigación indica que los gatos están expuestos a muchos de los mismos factores ambientales cancerígenos que sus dueños, lo que sugiere la existencia de causas comunes para el desarrollo de la enfermedad.
Hacia nuevos tratamientos
Al analizar los tumores felinos, los científicos pueden comprender mejor cómo comienza y evoluciona el cáncer. Este enfoque permite identificar puntos débiles dentro de las células cancerosas, lo que facilita el diseño de terapias más efectivas tanto para animales como para personas.
