El lanzador Gavin Williams ponchó a 10 bateadores en cinco entradas y dos tercios y permitió solo un imparable, guiando a los Guardianes de Cleveland a una victoria por 5-0 sobre los Diamondbacks de Arizona el domingo para evitar la barrida en su serie de fin de semana.
Una actuación casi perfecta frenada por la lluvia
El abridor de los Guardianes, Gavin Williams, protagonizó una dominante labor monticular en el Progressive Field. El serpentinero derecho retiró a los primeros 15 bateadores que enfrentó antes de que Tim Tawa rompiera el juego perfecto con un sencillo al jardín derecho al abrir la sexta entrada. Williams completó 5.2 entradas en blanco, otorgó apenas una base por bolas y realizó 89 lanzamientos —60 de ellos en zona buena— antes de que una demora por lluvia de una hora y 34 minutos pusiera fin a su participación en el encuentro.
La interrupción climática obligó al cuerpo técnico a relevar a Williams. Hunter Gaddis subió a la lomita para sacar el último out del sexto episodio, mientras que la ofensiva de Arizona amenazó con llenar las bases tanto en esa entrada como en la novena, aunque sin lograr cruzar el plato. Chase DeLauter aportó a la causa ofensiva al impulsar tres carreras, consolidando el triunfo local.
Hitos históricos junto a Sale y Kershaw
El lanzador se unió a Chris Sale y Clayton Kershaw como los únicos serpentineros en la historia de la competición en acumular al menos 10 ponches y conceder una base por bolas o menos en cinco aperturas consecutivas.
Esta racha de ponches de dos dígitos representa la segunda seguidilla más larga en las Mayores desde al menos 1900, igualando lo hecho por Sale en 2018 y quedando solo por detrás de las seis aperturas consecutivas que logró Kershaw en 2016. En sus últimos cinco encuentros desde la lomita, Williams acumula 55 ponches frente a solo tres boletos otorgados, una cifra que en Cleveland no se veía desde que Shane Bieber registró 57 chocolates entre el 7 y el 30 de abril de 2021.
Tensión en el terreno y detonante del altercado
El duelo no estuvo exento de fricciones. Justo antes de que Tim Tawa conectara el imparable que rompió la perfección de Williams, el bateador de los Diamondbacks intentó tocar la bola pero la mandó de foul, una acción que generó muchas críticas por parte de los Guardianes desde el banquillo.
La tensión escaló cuando la lona protectora comenzó a extenderse sobre el terreno con dos outs en el sexto episodio. El mánager de Cleveland, Stephen Vogt, y el coach de tercera base, Rouglas Odor, salieron del dugout para cruzar palabras con jugadores y entrenadores del equipo rival. El intercambio verbal provocó que las bancas de ambas novenas se vaciaran, aunque la calma regresó al campo un par de minutos después antes de que la lluvia suspendiera temporalmente las acciones.
También te puede interesar
