Un reciente análisis global ha revelado que los genes de resistencia a los antibióticos pueden estar presentes en recién nacidos durante las primeras 72 horas de vida. Este hallazgo, publicado en la revista npj Antimicrobials and Resistance, sugiere que el resistoma infantil —el conjunto de genes de resistencia en el microbioma— se establece muy temprano y está influenciado por factores como el ingreso del país y la geografía.
Los investigadores, que reanalizaron datos de metagenómica de bebés de diferentes partes del mundo, observaron trayectorias distintas en el desarrollo del resistome según el contexto socioeconómico y ambiental. En países de ingresos bajos y medios, se detectaron patrones de resistencia más diversificados y prevalentes en comparación con naciones de altos ingresos.
Estos resultados coinciden con alertas previas de profesionales de la salud, quienes han señalado la presencia de rasgos preocupantes en bebés pocas horas después del nacimiento. Aunque los bebés no han sido expuestos directamente a antibióticos, la adquisición temprana de genes de resistencia podría ocurrir mediante la transmisión vertical de la madre o por exposición al entorno hospitalario o comunitario inmediato.
La detección temprana de estos genes subraya la importancia de vigilancia continua desde el nacimiento y refuerza la necesidad de estrategias globales para combatir la resistencia antimicrobiana, especialmente en las etapas más vulnerables de la vida.
