El mercado de consolas portátiles para videojuegos, hasta ahora dominado por Steam Deck, ROG Ally y Lenovo Legion Go, se ha vuelto aún más competitivo.
Gigabyte, el gigante taiwanés de componentes informáticos, ha confirmado oficialmente su intención de obtener una porción de este mercado. La compañía ha anunciado un dispositivo que no solo competirá con los líderes actuales, sino que también busca redefinir el concepto de PC portátil.
Aunque los detalles técnicos se mantienen en secreto por el momento, los expertos predicen que el dispositivo se lanzará bajo la marca de juegos AORUS. Dada la trayectoria de Gigabyte, se espera un dispositivo que priorice el rendimiento sin concesiones y un sistema de refrigeración avanzado, un punto débil de muchas de las actuales “consolas de bolsillo” para PC. Se especula con el uso de los últimos procesadores APU de AMD o Intel, combinados con una pantalla OLED de alta frecuencia de actualización.
La entrada de Gigabyte en este sector es un paso natural. La empresa ha estado produciendo ordenadores de sobremesa en miniatura BRIX y portátiles para juegos durante años, por lo que posee el conocimiento técnico necesario para empaquetar una gran potencia en un tamaño compacto. La pregunta es si los taiwaneses ofrecerán algo más que “otra PC rápida con un mando”? En los círculos especializados se habla de una posible modularidad del dispositivo o de un ecosistema de software único que facilitaría el uso de Windows en una pantalla pequeña.
Para los jugadores, esta es una excelente noticia. Una mayor competencia implica una guerra de precios y un progreso tecnológico más rápido. Si Gigabyte logra combinar su precisión de ingeniería con un precio razonable, Steam Deck podría enfrentarse a un rival que en 2026 podría alterar significativamente las clasificaciones de ventas. Esperamos con ansias los primeros detalles.
