Científicos han identificado una molécula capaz de bloquear un gen esencial para la supervivencia del glioblastoma, la forma más agresiva de cáncer cerebral. Los resultados, obtenidos en modelos de laboratorio, sugieren una posible nueva vía de tratamiento que se encuentra actualmente en una fase temprana de desarrollo.
El descubrimiento, según informes, es obra de un equipo del UVA Comprehensive Cancer Center, perteneciente a la University of Virginia School of Medicine.
El estudio, publicado en la revista Science Translational Medicine, demuestra que una molécula de pequeño tamaño puede inhibir la actividad de un gen directamente implicado en el desarrollo del glioblastoma.
En experimentos realizados en cultivos celulares y en ratones de laboratorio, el compuesto bloqueó la actividad del gen sin producir efectos adversos nocivos en los animales.
El gen identificado por los investigadores, AVIL, es un oncogén, un segmento de ADN que, al volverse hiperactivo, favorece el desarrollo del cáncer. El equipo descubrió en 2020 que este gen está implicado en el glioblastoma. Normalmente, AVIL contribuye a mantener el tamaño y la forma de las células, pero en ciertas condiciones puede volverse hiperactivo y apoyar la formación y propagación de células tumorales.
El glioblastoma es un cáncer de rápida evolución y casi siempre fatal. La supervivencia media tras el diagnóstico es de aproximadamente 15 meses, y en Estados Unidos se diagnostican más de 14.000 casos cada año. El tratamiento suele comenzar con cirugía, pero la eliminación completa del tumor es difícil debido a su infiltración en el tejido cerebral sano. La quimioterapia y la radioterapia pueden prolongar la supervivencia unos meses, pero el beneficio es limitado.
Experimentos previos demostraron que bloquear la actividad de AVIL podía eliminar las células de glioblastoma en ratones sin afectar a las células sanas. Sin embargo, el método utilizado en ese momento no era adecuado para su aplicación en humanos. Esta limitación llevó al equipo a buscar una molécula con potencial farmacéutico capaz de inhibir los efectos nocivos del gen.
Los análisis revelaron que la proteína producida por AVIL está presente en cantidades muy pequeñas en el cerebro humano sano, pero es abundante en pacientes con glioblastoma. Para identificar un inhibidor adecuado, los investigadores utilizaron una técnica llamada cribado de alto rendimiento, que permite probar rápidamente un gran número de compuestos químicos. La molécula seleccionada parece actuar sobre las células tumorales sin afectar al tejido cerebral sano y puede atravesar la barrera hematoencefálica, la estructura que protege el cerebro e impide la entrada de muchas sustancias.
Según los autores, el compuesto podría administrarse por vía oral en forma de comprimido. No obstante, la investigación se encuentra en una fase temprana y son necesarios estudios adicionales para optimizar la molécula y evaluar su seguridad y eficacia en humanos. Posteriormente, el candidato a fármaco debería ser probado en ensayos clínicos antes de poder recibir la aprobación de las autoridades reguladoras.
Los autores subrayan que es la primera vez que se dirige esta vía biológica con fines terapéuticos. Consideran que este enfoque podría ofrecer una nueva dirección de tratamiento para una enfermedad en la que las opciones actuales son limitadas y el pronóstico sigue siendo reservado.
