Un estudio publicado en The Lancet Psychiatry sugiere que algunos medicamentos GLP-1, como el semaglutide y el liraglutide, podrían reducir el riesgo de empeoramiento de la depresión, la ansiedad y el autolesionismo en personas ya diagnosticadas con estas condiciones de salud mental y que toman estos medicamentos para controlar la diabetes u obesidad.
La investigación, realizada con datos de registros de salud suecos entre 2009 y 2022, rastreó a casi 95.000 personas con diabetes y/o obesidad y con diagnósticos previos de depresión o ansiedad. Los resultados mostraron que el semaglutide se asoció con una reducción del 42% en el riesgo de empeoramiento de la salud mental, mientras que el liraglutide se vinculó a una disminución del 18%. Otros medicamentos GLP-1, como el exenatide y el dulaglutide, no mostraron los mismos beneficios.
Específicamente, el semaglutide se asoció con una reducción del 44% en el empeoramiento de la depresión, un 38% en el empeoramiento de la ansiedad y un 47% en el empeoramiento de los trastornos por uso de sustancias.
Los autores del estudio señalan que estos hallazgos sugieren que algunos medicamentos GLP-1 podrían ofrecer beneficios más allá del control de la diabetes y la pérdida de peso, potencialmente apoyando también la salud mental. Sin embargo, enfatizan que, al ser un estudio observacional, no puede establecer una relación de causa y efecto, y abogan por la realización de ensayos clínicos futuros para confirmar estos posibles beneficios.
Las personas con diabetes tienen un riesgo mayor de sufrir depresión, ansiedad y suicidio en comparación con la población general. Los agonistas del receptor GLP-1 se prescriben comúnmente para la diabetes y la obesidad, pero sus efectos sobre la salud mental no estaban claros hasta ahora.
