Alphabet and Tesla shares plummeted on Thursday after both tech giants reported negative free cash flow, driven by massive investments in artificial intelligence infrastructure. Alphabet expects spending to reach up to $205bn this year, while Tesla plans up to $25bn, leaving investors questioning when these capital outlays will generate financial returns.
La carrera desenfrenada por dominar la inteligencia artificial está cobrando factura en los mercados financieros. Las acciones de Google y su matriz, Alphabet, se desplomaron cerca del 7% en una jornada negativa para el sector tecnológico, mientras que el fabricante de vehículos eléctricos Tesla sufrió una estre、pitosa caída del 14.5%, según informó la BBC.
El detonante de este desplome bursátil no fue una caída en las ventas generales, sino el impacto financiero de los enormes desembolsos en infraestructura y desarrollo tecnológico. Ambas compañías revelaron en sus informes financieros que su flujo de caja libre —el dinero que retienen tras cubrir operaciones e inversiones— se convirtió en negativo. En el caso de Google, es la primera vez que este indicador clave cae en territorio negativo desde que la compañía se convirtió en empresa pública en 2004.
Alphabet incrementa su gasto en inteligencia artificial hasta los 205 mil millones de dólares
Los ingresos combinados de Alphabet alcanzaron los 119.8bn dólares durante el trimestre, lo que representa un incremento del 23% en comparación con el mismo periodo del año anterior. No obstante, el apetito voraz por la infraestructura de inteligencia artificial arrastró su flujo de caja libre hasta los -5.9bn dólares (equivalentes a unos 4.3bn de libras esterlinas).
Anat Ashkanazi, directora financiera de Google, explicó en una conferencia con analistas financieros que este déficit temporal responde directamente al crecimiento de los gastos de capital destinados a la IA. La directiva detalló que la compañía gastó 45bn dólares solo en el segundo trimestre, de los cuales el 60% se destinó a servidores y el 40% restante a centros de datos. Tras haber registrado un gasto de capital de 36bn dólares en el primer trimestre, Alphabet elevó su previsión de gasto total para el año hasta los 205bn dólares, lo que supone un incremento de 15bn frente a la estimación ofrecida apenas tres meses antes.
«As long as we see these attractive opportunities to invest, we will continue to invest.»
Anat Ashkanazi, directora financiera de Google
A pesar de la inquietud en el parqué, los máximos ejecutivos de la compañía defendieron la estrategia. Sundar Pichai, consejero delegado de Google, señaló que la transición hacia las herramientas de inteligencia artificial se encuentra todavía en sus fases iniciales y calificó los planes de rentabilidad de la empresa como sumamente disciplinados.
«What I see with what you can do with frontier capabilities, there is still a lot of work left to do to translate that into experiences for our users. So that looks like extraordinary opportunities with extraordinary returns.»
Sundar Pichai, consejero delegado de Google
Tesla reporta flujo de caja negativo ante un nuevo ciclo de grandes inversiones
La presión sobre las cuentas no es exclusiva de los gigantes de internet. Tesla notificó un flujo de caja libre negativo de 1.1bn dólares en el segundo trimestre, marcando su primer saldo negativo de efectivo disponible en dos años. El fabricante liderado por Elon Musk prevé destinar hasta 25bn dólares este año, más de doble su capital spending en 2025.
Vaibhav Taneja, director financiero de Tesla, confirmó ante los inversores que la empresa atraviesa un ciclo inversor de gran envergadura y anticipó que los desembolsos continuarán escalando durante los próximos tres años. El impacto en bolsa fue inmediato y profundo, reflejando el nerviosismo de los accionistas ante la magnitud de estas cifras.
El escepticismo de los mercados ante la rentabilidad del sector tecnológico
La reacción de los mercados refleja una creciente cautela sobre el ritmo de gasto corporativo. Russ Mould, director de inversiones en AJ Bell, advirtió sobre la falta de certezas inmediatas respecto a los beneficios económicos que aportarán estas grandes apuestas tecnológicas.

En la misma línea, Rachel Winter, socia de la firma de gestión patrimonial Killik & Co, apuntó que la magnitud de los montos sorprende a los inversores y explica la reacción bajista en las cotizaciones al conocerse los resultados financieros.
«These are huge numbers. The fact that the shares dropped when the results came out, that suggests there is a little bit of concern about those levels.»
Rachel Winter, socia de Killik & Co
Mientras los mercados evalúan si el apetito por la inteligencia artificial logrará sostenerse o si las empresas deberán moderar sus presupuestos, la atención de los inversores se desplaza hacia los próximos informes trimestrales de otras grandes tecnológicas que enfrentan idénticos desafíos de gasto masivo.
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