Microsoft formuló en mayo pasado una serie de compromisos para evitar sanciones europeas, y uno de ellos está a punto de materializarse. Bajo ciertas condiciones, las soluciones de videoconferencia Google Meet y Microsoft Teams podrán comunicarse directamente, al menos para los clientes empresariales.
Google fue la primera en anunciar la implementación de esta interoperabilidad nativa, inicialmente reservada para los clientes profesionales que utilizan la oferta Workspace. Actualmente, la conexión solo funciona entre un dispositivo Google Meet con Chrome OS y una Sala Teams que utilice hardware certificado. El administrador de la cuenta Workspace tiene la opción de desactivar esta función.
Hasta ahora, para conectar una sala de videoconferencia Teams con una de Meet, era necesario recurrir a un componente externo como Plexip Connect.
En la mayoría de los casos, la conexión entre una sala Meet y una herramienta de terceros (Webex, Zoom, Teams a través de Pexip y ahora Teams de forma nativa) solo permite las funciones de videoconferencia básicas. Funcionalidades como la presentación de contenido, el soporte de doble pantalla o el chat interno durante la videoconferencia no suelen estar disponibles, tal y como indica la documentación de Google.
Queda por ver si y cómo esta interoperabilidad se extenderá a las soluciones web o de software exclusivas de ambos competidores.
