Un agricultor con más de 50 años de experiencia, Cracknell, advierte que la erradicación de la gripe aviar será complicada debido a la presencia de aves silvestres.
Según sus declaraciones, la situación actual, con la eliminación de bandadas reproductoras, dificultará la adquisición de pollitos de un día, lo que podría tener un impacto devastador en la industria.
“Estamos luchando contra el clima, la salud de las aves y prácticamente todo”, afirmó Cracknell.
Hasta el momento, las aves en la granja de Cracknell –aproximadamente 250 patos y 1,000 gallinas– no han dado positivo en las pruebas de gripe aviar.
Sin embargo, en los últimos meses, una granja vecina cercana a Ashcott sufrió un brote y se ordenó el sacrificio de todas sus aves de corral.
