La incidencia de la gripe está generando una fuerte presión sobre los servicios sanitarios de Navarra, con un aumento significativo de los casos que se traduce en largas esperas en las Urgencias. El Hospital Universitario de Navarra (HUN) ha atendido a 407 pacientes en la jornada del martes, lo que equivale a 17 asistencias por hora. En los días previos, el lunes 1 de diciembre se registraron 390 pacientes y el 24 de noviembre, 396. El servicio de pediatría también se ve afectado, con 172 atenciones el pasado domingo 7 de diciembre. Durante la última semana, se han producido 74 ingresos hospitalarios relacionados con la gripe.
La sala de espera de las Urgencias del HUN reflejaba esta tarde la situación de saturación, con todas las sillas ocupadas por pacientes a la espera de ser atendidos. Muchos de ellos llevaban mascarilla, ya sea para evitar contagiar o para protegerse de posibles infecciones. Ante la falta de espacio, algunos optaron por esperar fuera del hospital, buscando aire fresco.
Esta alta demanda está dificultando la atención de otras patologías. Un paciente relataba haber esperado más de 12 horas para un ingreso por neumonía, siendo atendido por diferentes familiares durante la espera desde las cuatro de la mañana. Según sus palabras, las plantas del hospital están completamente llenas y el personal sanitario se encuentra desbordado.
A.M., de 59 años, llevaba más de siete horas en la sala de espera, aguardando la disponibilidad de cirujanos para la operación de su marido. “Hemos venido a las 10.30 de la mañana y ya hemos pasado por consulta varias veces”, explicó. La doctora les informó alrededor de las 15:00 horas de la alta demanda y la consecuente espera.
Olga Cruchaga, de 49 años, esperó alrededor de seis horas en Urgencias por un dolor lumbar intenso, llegando a sentirse peor durante la espera y necesitando una inyección para aliviar el dolor.
La saturación de los servicios sanitarios está provocando que los tiempos de espera se alarguen y que algunos pacientes sean derivados a otros centros. Un joven de 26 años, tras sufrir una mordedura de perro, fue informado de una espera de cinco o seis horas en el HUN y se le recomendó acudir al Servicio de Urgencias Extrahospitalarias de Buztintxuri.
José María Sánchez, de 78 años, lamentó la falta de personal para mejorar la fluidez de la atención, a pesar de reconocer la buena labor de los profesionales sanitarios. Aunque su espera era de tan solo 45 minutos, consideró que la situación es “una pena”.
