A partir del 1 de marzo, los jardines de infancia en todos los distritos de Bielorrusia comenzarán a recibir a niños menores de dos años, según informó la publicación Ex-press.live. Se preguntó a los padres si enviarían a sus hijos a estos grupos, y las respuestas han sido variadas.
María expresó su preocupación por la calidad del cuidado, destacando la necesidad de educadores experimentados, actividades de desarrollo, seguridad, y una nutrición y rutina bien planificadas. Sin embargo, reconoció que estas opciones podrían ser una gran ayuda para las madres que trabajan a tiempo completo.
Natalia indicó que enviaría a su hija, aunque con algunas reservas, reconociendo que podría ser una oportunidad para la socialización y para las madres trabajadoras, siempre y cuando las instalaciones estén adecuadamente preparadas.
Otra Natalia manifestó su interés, pero solicitó más información sobre el número de niños por grupo, la alimentación, la rutina y las cualificaciones del personal. Igor, por su parte, se mostró indeciso, sugiriendo esperar la opinión de otros padres.
Inna, de 58 años, compartió una experiencia personal de su infancia, cuando su madre tuvo que volver a trabajar poco después de dar a luz debido a dificultades económicas. Recordó haber sido cuidada por niñeras que, en ocasiones, se quedaban con su comida, dejándola con hambre. Subrayó lo perjudicial que es para un niño que su madre se vea obligada a trabajar en lugar de estar con él.
Elena comentó que ella y su esposo consideraban que esta medida podría ayudar a las madres a reincorporarse al trabajo más pronto, y que la interacción con otros niños sería beneficiosa, siempre y cuando las condiciones fueran adecuadas.
Olga expresó su interés en la idea, pero también su preocupación por la formación de los educadores y la rutina diaria. Compartió una experiencia negativa de su propia infancia en una guardería, donde sufrió hambre y miedo. Sin embargo, señaló que siente que el estado está pensando más en los padres que en los niños.
Sergey indicó que probablemente probarían esta opción, ya que su esposa trabaja a tiempo completo y estos grupos podrían ser de gran ayuda. Sin embargo, primero quiere ver cómo se organizan las actividades y el cuidado de los niños.
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