Guinness ha asegurado su legado de una manera bastante inusual: depositando una selección de sus archivos históricos en el Arctic World Archive, una bóveda protegida por el permafrost en Svalbard, Noruega. La marca irlandesa se convierte así en la primera empresa de bebidas en contribuir a este «santuario para los logros colectivos de la humanidad».
La colección depositada, curada por la archivera de Guinness, Eibhlin Colgan, abarca 267 años de historia, desde 1759 hasta la actualidad. Se organiza en tres pilares: «Cerveza», «Marca» y «Personas». El pilar «Personas» destaca las historias detrás de la cerveza, mostrando cómo Guinness ha impactado en las comunidades a través de beneficios para empleados, iniciativas sociales y momentos culturales.
Entre los documentos preservados se encuentran patentes de innovaciones icónicas como el widget, Nitrosurge y Microdraught, la evolución del distintivo arpa de Guinness y campañas publicitarias tempranas. También se ha incluido la campaña de posavasos irlandeses ‘Pints of View’, invitando a la comunidad de Guinness a compartir sus “Lovely Days”.
Además, Guinness ha depositado una copia digital de su contrato de arrendamiento de 9.000 años para St. James’s Gate, la famosa publicidad del «hombre danzante» y las imágenes del tucán. Esta medida asegura que, incluso en caso de un evento catastrófico, el legado de Guinness perdure para las futuras generaciones.
