El embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, ha generado una fuerte controversia tras afirmar que Israel tiene derecho a controlar una gran parte de Oriente Medio. Las declaraciones, realizadas durante una entrevista con el presentador estadounidense Tucker Carlson, han provocado indignación generalizada en la región.
Funcionarios estadounidenses, incluyendo al viceministro de Asuntos Exteriores Chris Landau y a la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos Allison Hooker, han aclarado a los países concernidos que las declaraciones de Huckabee “reflejan sus opiniones personales y no representan un cambio en la política de la administración Trump”, según un informe del periódico estadounidense Politico, citado por tres fuentes informadas.
Un diplomático árabe de alto nivel, familiarizado con las conversaciones, señaló que estas declaraciones amenazan con socavar uno de los objetivos clave de la administración Trump: la integración de Israel en Oriente Medio.
El Departamento de Estado estadounidense no respondió a una solicitud de comentarios.
La entrevista con Huckabee ha suscitado una gran indignación en los países árabes e islámicos, y sus declaraciones representan una desviación significativa de la postura de la administración Trump con respecto a la soberanía israelí sobre Cisjordania ocupada.
El presidente estadounidense había prometido a los líderes árabes y musulmanes que no permitiría a Israel anexar Cisjordania.
Este debate se produce en un momento delicado, ya que la administración Trump busca movilizar el apoyo de los países árabes e islámicos para sus planes de asegurar y reconstruir Gaza tras una guerra destructiva.
En la entrevista, transmitida el viernes, Carlson preguntó a Huckabee si Israel tenía derecho a una región que abarcara “la mayor parte de Oriente Medio”, según la interpretación bíblica de Carlson, desde el Nilo hasta el Éufrates. Huckabee respondió: “Sería bueno si lo conquistara todo”, y añadió que Israel “busca recuperar la tierra que ocupa actualmente y proteger a su pueblo”, en referencia a los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada.
Más de 12 países de Oriente Medio han condenado estas declaraciones en un comunicado conjunto el sábado, calificando las afirmaciones de Huckabee como “peligrosas e incendiarias” y directamente contradictorias con los planes de Trump para la Franja de Gaza.
La embajada estadounidense en Jerusalén también declaró que las declaraciones de Huckabee habían sido “sacadas de contexto”.
Huckabee, un cristiano evangélico que ha apoyado durante mucho tiempo el movimiento de asentamientos en Cisjordania ocupada, es considerado una voz extremista dentro de la administración Trump en lo que respecta a Israel. Un funcionario del Departamento de Estado declaró a Politico: “No representa nuestros puntos de vista ni refleja la mejor imagen de la postura pro-Israel”.
Más de medio millón de israelíes viven en más de 100 asentamientos israelíes construidos en Cisjordania ocupada, además de más de 200.000 colonos en Jerusalén Este, que Israel anexó en 1967.
La mayoría de los Estados miembros de las Naciones Unidas consideran que todos estos asentamientos son ilegales, y los palestinos reclaman Jerusalén Este, Cisjordania y la Franja de Gaza para establecer su futuro Estado.
