Pasajeros del crucero con hantavirus llegan a Perth para iniciar cuarentena obligatoria
Seis personas repatriadas desde Tenerife, entre ellas cuatro ciudadanos australianos y un residente permanente, fueron trasladadas este viernes a un centro de cuarentena en Bullsbrook, cerca de Perth, tras confirmarse su exposición al hantavirus a bordo del crucero MV Hondius. Las autoridades sanitarias de Australia Occidental informaron que el grupo permanecerá aislado durante al menos tres semanas, período que cubre parte del tiempo de incubación de la enfermedad, que puede extenderse hasta 42 días.
El ministro de Salud de Australia, Mark Butler, aclaró que hasta el momento ninguno de los pasajeros presenta síntomas, aunque el personal médico realizará un seguimiento constante durante la cuarentena. La decisión de prolongar el aislamiento más allá de las tres semanas dependerá de las recomendaciones de los expertos en salud pública.
El crucero MV Hondius atracó en Tenerife el pasado domingo, y desde entonces los pasajeros afectados permanecieron confinados en sus camarotes para limitar el riesgo de transmisión. Las autoridades confirmaron que el hantavirus se transmite principalmente a través del contacto con roedores infectados, aunque también puede propagarse entre personas en casos de contacto cercano con un enfermo, algo poco frecuente según los protocolos sanitarios.

Australia no había registrado casos previos de hantavirus en humanos, y las autoridades insistieron en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo. Sin embargo, el Centro Australiano para el Control de Enfermedades (ACDC, por sus siglas en inglés) destacó la importancia de vigilar los síntomas durante el período de aislamiento, que incluyen fatiga, fiebre, dolores musculares y, en etapas avanzadas, problemas respiratorios graves.
Entre los repatriados también se encuentra un ciudadano neozelandés, cuyo costo de cuarentena está siendo negociado entre ambos gobiernos. Las medidas adoptadas buscan garantizar la seguridad pública sin generar alarma innecesaria, en un contexto donde los hantavirus —que causan síndromes como el síndrome pulmonar por hantavirus (HPS)— son una preocupación global, especialmente en regiones con alta presencia de roedores.
Las autoridades australianas recordaron a la población que, en caso de sospechar exposición al virus, debe evitar manipular directamente roedores o sus excretas, y buscar atención médica inmediata si aparecen síntomas.
