Tras el trágico ataque ocurrido en Sídney, Australia, donde fallecieron al menos 15 personas, las medidas de seguridad se han reforzado a nivel mundial. En Naples, Florida, la Federación Judía del Gran Naples celebró la segunda noche de Hanukkah con un aumento en la vigilancia.
El Sheriff Kevin Rambosk destacó la importancia de la seguridad, asegurando que su objetivo es que el público se sienta protegido, independientemente de la presencia visible o no de agentes del orden. “Siempre nos aseguramos de tener suficientes recursos para responder a cualquier evento, pero para nosotros, lo fundamental son los años de entrenamiento, equipamiento y tácticas que nos preparan para salvaguardar a nuestra comunidad”, afirmó Rambosk.
Nammie Ichilov expresó el sentir de la comunidad: “Mucha gente nos llamó diciendo que no planeaba asistir, que iba a encender las velas en casa el lunes por la noche. Pero sentimos la necesidad de estar juntos como comunidad, de salir y celebrar juntos”.
La celebración en Naples incluyó entretenimiento en vivo, comida y tradiciones, poniendo el énfasis en la unión comunitaria. Después de los hechos ocurridos en Sídney, la seguridad se convirtió en una prioridad tanto para los asistentes como para las fuerzas del orden.
El rabino Michael Raab compartió un mensaje de resiliencia: “Siempre perseveramos. Sin importar la ira o el odio, permanecemos unidos, y eso es lo que hace fuerte al pueblo judío”.
Durante la velada se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas y sus familias en Sídney, mientras la comunidad judía continuaba con las celebraciones de Hanukkah en Naples.
