Hong Kong se enfrenta a una profunda crisis tras el incendio más mortífero de su historia reciente, que ha cobrado la vida de al menos 151 personas y ha dejado a decenas desaparecidas. Las autoridades han anunciado la creación de una comisión independiente para investigar las causas del desastre, centrándose en las renovaciones que se estaban llevando a cabo en el edificio Wang Fuk Court, considerado el origen del fuego.
Investigación y Detenciones
La policía ha arrestado a 13 personas bajo sospecha de homicidio involuntario en relación con el incendio ocurrido la semana pasada. Paralelamente, la Comisión Independiente Contra la Corrupción de Hong Kong ha detenido a 12 individuos por presunta corrupción vinculada a las obras de renovación. Aún no se ha confirmado si se trata de las mismas personas detenidas en ambas investigaciones.
El jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, anunció la formación de la comisión investigadora durante una conferencia de prensa: «Para evitar tragedias similares en el futuro, estableceré un comité independiente liderado por un juez para examinar las causas y la rápida propagación del incendio, así como los problemas relacionados».
Las Circunstancias del Incendio y la Búsqueda de Desaparecidos
Los investigadores han inspeccionado seis de las siete torres de viviendas afectadas, encontrando los cuerpos de residentes atrapados en escaleras y terrazas mientras intentaban huir de las llamas. Alrededor de 30 personas siguen desaparecidas. La búsqueda continúa en los dos edificios más dañados, un proceso que podría prolongarse durante semanas, según las autoridades.
Las primeras investigaciones apuntan al uso de materiales de baja calidad durante las obras de renovación en Wang Fuk Court como el principal factor que contribuyó a la rápida propagación del incendio. En concreto, se ha identificado una malla de plástico y espuma aislante que no cumplían con los estándares de resistencia al fuego. Según el secretario jefe, Eric Chan, los contratistas utilizaron estos materiales en zonas de difícil acceso para ocultarlos a los inspectores.
Además, se ha revelado que las alarmas contra incendios del complejo no funcionaban correctamente. Los residentes habían advertido a las autoridades el pasado mes de septiembre sobre los riesgos potenciales de las renovaciones, incluyendo la inflamabilidad de la malla utilizada para cubrir los andamios, pero se les aseguró que el riesgo de incendio era «relativamente bajo».
Reacciones y Advertencias
El desastre ha generado una oleada de indignación pública, con llamamientos a una mayor transparencia y rendición de cuentas. Sin embargo, tanto las autoridades de Hong Kong como Beijing han advertido contra cualquier intento de politizar la tragedia, amenazando con severas sanciones. Se ha informado de la detención de un estudiante y la investigación a otras dos personas por posible sedición, lo que ha provocado críticas por parte de organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.
Amnistía Internacional declaró: «Ahora es el momento de que las autoridades de Hong Kong investiguen de forma transparente las causas del devastador incendio… en lugar de silenciar a quienes plantean preguntas legítimas».
La oficina de seguridad nacional de China ha advertido contra el uso del desastre para «sumir a Hong Kong de nuevo en el caos» de 2019, cuando las masivas protestas prodemocráticas desafiaron a Beijing. En un comunicado, la oficina advirtió que los «perturbadores anti-China» que intenten «destruir Hong Kong a través del desastre» serán «responsabilizados y castigados severamente».
A pesar de la tragedia, el jefe ejecutivo John Lee ha confirmado que las elecciones legislativas previstas para este domingo se llevarán a cabo según lo planeado.
El incendio ha causado la muerte de más de 60 mascotas, incluyendo 34 gatos, 12 perros y 7 tortugas, según la Sociedad para la Prevención de la Crueldad Animal. Más de 200 mascotas han sido rescatadas. Las autoridades han ofrecido ayuda económica de emergencia a los damnificados y asistencia para la emisión de nuevos documentos de identidad. Miles de personas han participado en homenajes a las víctimas, incluyendo al menos nueve trabajadoras domésticas de Indonesia y una de Filipinas, y se han organizado vigilias en Tokio, Taipéi y Londres.
