Un hongo terrestre podría sobrevivir al viaje a Marte y contaminar el planeta rojo
Un nuevo estudio científico ha encendido las alarmas en la comunidad espacial: cepas de hongos recolectadas en las salas limpias de la NASA, donde se ensamblan naves y rovers destinados a Marte, han demostrado una resistencia inesperada a las condiciones extremas del espacio y del planeta rojo. Los resultados, publicados en la revista Applied and Environmental Microbiology, sugieren que estos microorganismos podrían sobrevivir al viaje interplanetario, planteando riesgos de contaminación biológica en misiones futuras.
El hallazgo en las salas limpias de la NASA
Los investigadores, liderados por el microbiólogo Kasthuri Venkateswaran —ex científico senior del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA—, analizaron 27 cepas de hongos obtenidas de los pisos de las salas limpias utilizadas en la misión Mars 2020. Estas instalaciones, diseñadas para minimizar la presencia de microorganismos, emplean protocolos de descontaminación que tradicionalmente se enfocan en bacterias. Sin embargo, el estudio reveló que algunas especies fúngicas, en particular Aspergillus calidoustus, lograron persistir a pesar de los rigurosos procesos de limpieza.
Lo más preocupante es que las esporas asexuales de este hongo, conocidas como conidias, sobrevivieron a simulaciones que replicaban las condiciones del viaje espacial y la superficie marciana: temperaturas extremas, radiación intensa y baja presión atmosférica. «Esto no significa que la contaminación de Marte sea inevitable, pero sí nos obliga a cuantificar mejor los riesgos de supervivencia microbiana», explicó Venkateswaran, cuyo equipo forma parte del Grupo de Biotecnología y Protección Planetaria (BPP) de la NASA, encargado de implementar políticas para evitar la contaminación cruzada entre la Tierra y otros cuerpos celestes.
¿Por qué es un problema?
La posible llegada de microorganismos terrestres a Marte representa un doble riesgo:
- Contaminación científica: Si los rovers o instrumentos detectaran vida en Marte, podría tratarse de organismos llevados desde la Tierra, invalidando los hallazgos.
- Impacto ecológico: Aunque las probabilidades son bajas, existe la posibilidad de que estos hongos alteren un ecosistema marciano potencialmente frágil, si es que existe.
El estudio subraya que los protocolos actuales de descontaminación, centrados en bacterias, podrían ser insuficientes. «Los microorganismos pueden desarrollar una resiliencia extraordinaria ante condiciones ambientales hostiles», advirtió Venkateswaran. Esto implica que las agencias espaciales, como la NASA y la ESA, deberán revisar sus estrategias para incluir pruebas más exhaustivas contra hongos y otros patógenos resistentes.
¿Qué sigue para las misiones a Marte?
El descubrimiento llega en un momento crítico, con misiones como Mars Sample Return (programada para traer muestras marcianas a la Tierra en la próxima década) y los planes de colonización humana en el horizonte. La NASA ya ha comenzado a evaluar ajustes en sus protocolos, que podrían incluir:

- Pruebas de resistencia fúngica en condiciones simuladas de Marte.
- Métodos de esterilización más agresivos, como radiación ultravioleta o tratamientos químicos avanzados.
- Monitoreo continuo de las salas limpias para detectar cepas resistentes.
Aunque el riesgo de contaminación no es inminente, el estudio refuerza la necesidad de extremar las precauciones. Como señaló Venkateswaran: «La exploración espacial debe equilibrar el avance científico con la protección de otros mundos».
Mientras tanto, los científicos continúan analizando cómo estos hongos logran sobrevivir en entornos tan hostiles, lo que podría tener aplicaciones incluso en la Tierra, como en la lucha contra patógenos resistentes a los antibióticos.
