La hora del día en que se administra el tratamiento contra el cáncer podría ser crucial para la supervivencia de los pacientes. Investigaciones recientes sugieren que las personas con cáncer de pulmón que reciben tratamiento antes de las 3 de la tarde tienen, en promedio, una mayor esperanza de vida, aproximadamente un año más, en comparación con aquellos que se tratan después de esa hora.
Este hallazgo se basa en el estudio de los ritmos circadianos del cuerpo, que regulan diversas funciones biológicas a lo largo del día. Se cree que la eficacia de la quimioterapia y otros tratamientos oncológicos puede variar según la hora de administración, debido a las fluctuaciones en la sensibilidad de las células cancerosas y los tejidos sanos.
Aunque se necesitan más estudios para confirmar estos resultados y determinar la hora óptima para diferentes tipos de cáncer y tratamientos, estos hallazgos iniciales sugieren que sincronizar la terapia con los ritmos biológicos del paciente podría mejorar significativamente los resultados del tratamiento.
