La carrera de inteligencia artificial (IA) entre China y Estados Unidos ha trascendido los chips y los chatbots, enfocándose ahora en el video y el poder de inundar internet con falsificaciones convincentes.
El nuevo modelo de ByteDance, Seedance 2.0, ha sorprendido a la red en los últimos días tras la generación de un video hiperrealista de “Tom Cruise” y “Brad Pitt” peleando en una azotea sobre “Jeffrey Epstein”, a partir de una simple instrucción de texto. Las imágenes resultaron cinematográficas, con movimientos fluidos y audio sincronizado. Sin actores, sin cámaras, solo código.
Este avance es significativo más allá de Hollywood. Herramientas como Seedance marcan la llegada de lo que podría denominarse “propaganda basura de alta calidad”: contenido sintético barato de producir, emocionalmente cargado y lo suficientemente realista como para pasar desapercibido en una revisión superficial.
A diferencia de los torpes deepfakes de hace unos años, esta nueva generación de videos con IA es realmente creíble y podría tener importantes implicaciones políticas.
Trump en la Era de la Propaganda Basura de Alta Calidad
Seedance 2.0 no es solo un hito tecnológico, sino el inicio de lo que podría convertirse en una nueva arma política.
Para el expresidente Donald Trump, este cambio tiene doble filo. Su ascenso político se basó en el espectáculo viral y el dominio de la economía de la atención. Sabe cómo controlar el ciclo de noticias. Pero en un mundo donde cualquiera puede generar videos convincentes de él diciendo o haciendo casi cualquier cosa, el control se vuelve frágil.
Un video fabricado que muestre a Trump confundido, extremista o contradictorio podría propagarse a millones de personas antes de que los verificadores de datos intervengan. Incluso si se desmiente, la repetición deja una huella. El peligro no es solo la persuasión, sino la erosión. Si los votantes ya no pueden distinguir las imágenes auténticas de la ficción, la confianza en la comunicación política colapsa. En ese entorno, incluso una figura mediáticamente astuta como Trump corre el riesgo de verse ahogada por un flujo interminable de ruido convincente.
Las Elecciones de Medio Término, un Campo Minado Digital
Las próximas elecciones de medio término podrían convertirse en un campo minado. Estas elecciones a menudo se deciden por estrechos márgenes en un puñado de distritos clave, donde la participación electoral es crucial. Un video fabricado dirigido a un candidato al Senado o a la Cámara de Representantes podría propagarse durante horas, o incluso días, antes de que las plataformas respondan.
Las llamadas robóticas generadas por IA podrían imitar la voz de un candidato. Podrían surgir imágenes falsas de “filtraciones” en la víspera de las elecciones. Incluso si se desacreditan, el daño podría persistir, deprimiendo la participación o alimentando acusaciones de ilegitimidad.
Rusia, Irán y Corea del Norte No se Quedarán Atrás
Si estas herramientas están ampliamente disponibles en China, no se quedarán allí. Los sistemas generativos avanzados se propagan rápidamente, a través de la imitación de código abierto, las asociaciones comerciales o el desarrollo paralelo. Y si China puede construirlos, otros pueden utilizarlos como armas.
Esto incluye a Rusia, Irán y Corea del Norte, gobiernos que han pasado la última década atacando a Estados Unidos y sus aliados con desinformación en línea divisiva. Desde la interferencia electoral hasta la amplificación de guerras culturales, estos estados han demostrado que no necesitan convencer a la mayoría de los votantes para tener éxito. Solo necesitan profundizar la desconfianza y ampliar las grietas en las sociedades ya polarizadas. Proporcionarles herramientas de video con IA de alta fidelidad hará que sus campañas sean más escalables, más convincentes y más difíciles de desacreditar.
El objetivo no sería necesariamente convencer a los estadounidenses de una gran narrativa. Sería abrumar el sistema, creando tanta información contradictoria y emocionalmente cargada que los votantes dejen de confiar en todo.
Hollywood Suena la Alarma
Seedance 2.0 ya enfrenta desafíos después de que los usuarios generaran videos hiperrealistas con personajes e intérpretes famosos sin su consentimiento. Un ejemplo ampliamente compartido recreó personajes icónicos de Disney en escenas de acción cinematográficas, lo que generó preocupaciones inmediatas sobre los derechos de autor. También se han recreado Marvel, Star Wars y varios otros dibujos animados.
Los estudios de Hollywood y los grupos de la industria afirman que la herramienta parece depender de material protegido por derechos de autor y de imágenes reconocibles, lo que ha provocado acusaciones de violaciones masivas de la propiedad intelectual. Los sindicatos de actores advierten que esta tecnología amenaza los medios de vida de los actores al replicar digitalmente rostros y voces. ByteDance dice que está reforzando las salvaguardias, pero la reacción subraya las crecientes tensiones globales en torno a la IA, la propiedad y el control creativo.
La Realidad Misma en Juego
Lo que hace diferente este momento es la escala. La IA ya no solo manipula imágenes, sino que fabrica escenas enteras con diálogos y emociones convincentes. La ventaja estratégica puede no radicar en ganar una sola batalla narrativa, sino en abrumar por completo el espacio de la información. Si los votantes no pueden distinguir de manera confiable las imágenes auténticas de la ficción sintética, el debate democrático se vuelve inestable.
En ese sentido, el progreso de la IA en China no es simplemente un hito tecnológico. Señala un futuro en el que la influencia puede automatizarse, la duda es constante y la realidad misma se convierte en un terreno disputado.
