Los hábitos alimenticios establecidos durante las primeras etapas de la vida tienen consecuencias directas y duraderas en la salud a largo plazo, según los hallazgos de investigaciones recientes. La nutrición temprana actúa como un factor determinante en el bienestar físico futuro de las personas.
Vasanti Malik, autora principal del estudio y profesora asociada, señaló que la alimentación desde la infancia sienta las bases para el estado de salud en la edad adulta. Este vínculo subraya la importancia de las decisiones dietéticas tomadas en los primeros años de vida.
¿Por qué influye la alimentación temprana?
De acuerdo con la Dra. Malik, los patrones de consumo desarrollados en la niñez no son eventos aislados, sino condiciones que condicionan la salud a largo plazo. La evidencia indica que los hábitos adquiridos tempranamente se mantienen y afectan los indicadores de salud conforme avanza la edad.

