En junio, un ejecutivo austríaco de traje impecable, perteneciente a una empresa global de vigilancia, le advirtió a un potencial cliente que podría “ir a la cárcel” por organizar el acuerdo que estaban discutiendo. Pero la conversación no terminó allí.
El ejecutivo, identificado como Guenther Rudolph, estaba ubicado en un stand en ISS World en Praga, una feria comercial reservada para agencias policiales, de inteligencia y empresas de tecnología de vigilancia avanzada. Rudolph explicó cómo su empresa, First Wap, podía ofrecer un sofisticado software de rastreo telefónico capaz de localizar a cualquier persona en el planeta. El posible comprador era una empresa privada de minería, propiedad de un individuo sancionado, que pretendía utilizarlo para monitorear a manifestantes ambientales. “Creemos ser los únicos que podemos ofrecer esto”, afirmó Rudolph.
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Lo que Rudolph no sabía era que estaba hablando con una periodista encubierta de Lighthouse Reports, una sala de redacción de investigación con sede en los Países Bajos.
El camino que llevó a esa sala de conferencias en Praga comenzó con el descubrimiento de un amplio archivo de datos por parte de la reportera Gabriel Geiger. El archivo contenía más de un millón de operaciones de rastreo: intentos de obtener ubicaciones en tiempo real de miles de personas en todo el mundo. Lo que surgió es uno de los panoramas más completos hasta la fecha sobre la industria moderna de la vigilancia.
Esta semana en Reveal, nos unimos a 13 otros medios de comunicación para exponer los secretos de un imperio global de vigilancia.
Esta es una actualización de un episodio que se emitió originalmente en octubre de 2025.
