Investigaciones recientes han explorado la relación entre el Índice de Redondez Corporal (BRI), los retrasos en la atención hospitalaria para el infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST (IAMCEST) y los ingresos económicos, así como su impacto en los casos de paro cardíaco.
El Índice de Redondez Corporal, una medida que evalúa la distribución de la grasa corporal, ha sido objeto de estudio para determinar si puede ser un factor predictivo de riesgo cardiovascular. Los investigadores analizaron datos relacionados con la atención de pacientes con IAMCEST en hospitales, buscando identificar posibles demoras en el tratamiento y su correlación con el BRI.
Además, se investigó la influencia de los ingresos económicos en la probabilidad de sufrir un paro cardíaco. Los resultados sugieren que existen disparidades en la atención médica y en los resultados de salud según el nivel socioeconómico de los pacientes.
Estos hallazgos resaltan la importancia de abordar las desigualdades en el acceso a la atención médica y de considerar factores como la distribución de la grasa corporal al evaluar el riesgo cardiovascular.
