Inglaterra logra una histórica victoria en Melbourne y revive sus esperanzas en el Ashes
Melbourne, Australia – En un partido caótico y electrizante que concluyó en apenas dos días, Inglaterra obtuvo una valiosa victoria por cuatro wickets sobre Australia en el cuarto Test del Ashes, marcando su primer triunfo en suelo australiano en 15 años. El encuentro, disputado en el emblemático Melbourne Cricket Ground (MCG) ante una multitud de 92,045 espectadores, devolvió el orgullo a un equipo inglés que había sufrido derrotas consecutivas en los primeros tres partidos de la serie.
England’s captain Ben Stokes (R) shakes hands with Australia’s coach Andrew McDonald (L) on the second day of the fourth Ashes cricket Test match between Australia and England at the Melbourne Cricket Ground (MCG).
Photo: AFP/SUPPLIED
La jornada comenzó con Australia siendo eliminada por 132 carreras poco después del almuerzo, tras una exhibición de bowling implacable que siguió a los 20 wickets que cayeron el primer día. Esto dejó a Inglaterra con un objetivo de 175 carreras para la victoria, el cual lograron alcanzar con la contribución clave de Harry Brook (18) y Jamie Smith (3), quienes sellaron el triunfo ante la euforia de sus seguidores, el «Barmy Army». Jacob Bethell aportó 40 carreras y Zak Crawley 37.
Inglaterra, que no ganaba un Test en Australia desde enero de 2011, con 16 derrotas y dos empates en el intermedio, salió al campo con la determinación de romper esa racha, adoptando un enfoque agresivo al estilo «Bazball» desde el inicio. Crawley y Ben Duckett mostraron sus intenciones desde el primer momento, pero la apertura se vio truncada cuando Duckett fue derribado por un yorker de Mitchell Starc.
Australia’s Mitchell Starc (R) and Cameron Green celebrate the wicket of England’s Ben Stokes.
Photo: AFP/SUPPLIED
La estrategia de Inglaterra de enviar a Brydon Carse al número tres no funcionó, ya que fue eliminado rápidamente. Posteriormente, Crawley y Bethell también cayeron ante el bowling australiano, mientras que Joe Root y Ben Stokes fueron capturados, dejando la tarea final a Brook y Smith.
El partido se desarrolló en un terreno de juego favorable para los bowlers, con 10 milímetros de hierba, lo que generó críticas sobre el estado del campo por parte de exjugadores que lo consideraron injusto para los bateadores. Además, durante el encuentro, Gus Atkinson sufrió una lesión en el tendón de la corva y tuvo que abandonar el campo.
England’s Josh Tongue (C) celebrates dismissing Australian batsman Usman Khawaja (3/R).
Photo: AFP/SUPPLIED
Con esta victoria, Inglaterra se prepara para enfrentar el quinto y último Test en Sídney con renovada confianza.
-AFP
