Un inspector jefe de la policía ha reconocido ante la justicia su implicación en un grave caso de corrupción. Ho Siu-tung, quien anteriormente era visto como una «promesa» dentro de la fuerza policial, admitió haber aceptado sobornos por un valor total de 1,14 millones de dólares (moneda local) a cambio de filtrar información interna confidencial.
Durante la audiencia, la defensa del oficial presentó argumentos para solicitar clemencia, describiendo cómo su carrera, que prometía un ascenso brillante, se vio arruinada por completo debido a la codicia. Según lo expuesto en el tribunal, el acusado lamenta haber perdido su trayectoria profesional y su reputación personal tras haber cedido a estos actos ilícitos.
El caso ha generado una notable atención pública, dado que Ho Siu-tung ocupaba un cargo de responsabilidad como inspector jefe antes de que se destaparan las irregularidades que hoy lo han llevado a admitir los cargos por corrupción y revelación de datos sensibles.
