La Cámara de Representantes ha iniciado una investigación formal sobre los apagones registrados el pasado 13 de mayo, un evento que ha puesto bajo la lupa la gestión de la red eléctrica nacional. Las discusiones se centran en determinar las causas reales detrás de las interrupciones, con un debate abierto sobre si el origen fue un fallo técnico o una acción deliberada.
Legisladores han cuestionado a la Corporación Nacional de la Red (NGCP, por sus siglas en inglés) sobre las circunstancias en las que se produjo la desconexión de las líneas de transmisión. Las interrogantes planteadas por los parlamentarios buscan esclarecer si los cables fueron cortados intencionalmente o si el evento se debió a una falla mecánica, un punto crítico en medio de las tensiones actuales.
Por su parte, la NGCP ha solicitado formalmente a las autoridades policiales que investiguen lo que consideran un posible sabotaje en sus líneas de transmisión. Esta petición se produce en un momento en que la red eléctrica enfrenta una presión considerable, exacerbada por la escasez de suministro.
Ante las versiones que apuntan a una falta de reporte oportuno sobre las fallas, algunos legisladores han señalado que la causa principal de los apagones es, en realidad, una escasez de suministro de energía. Mientras se desarrollan las investigaciones, la situación en la red eléctrica de Visayas sigue siendo precaria, con la expectativa de que se prolonguen las alertas amarillas por tercera semana consecutiva.
