Irán anunció que, tras el acuerdo de alto el fuego entre Líbano e Israel, abrirá el paso del estrecho de Ormuz a todas las naves comerciales durante el período de tregua. La declaración fue realizada por el ministro de Relaciones Exteriores iraní, quien destacó que la medida responde al cese de hostilidades en la región. Según el funcionario, la apertura será total y sin restricciones para embarcaciones de cualquier nacionalidad mientras dure el alto el fuego.
Estados Unidos confirmó posteriormente la posición iraní, con el presidente Donald Trump expresando su agradecimiento por la medida. El líder estadounidense respondió públicamente al anuncio iraní con un breve mensaje de reconocimiento.
El estrecho de Ormuz es una vía crítica para el transporte energético mundial, ya que por él circula aproximadamente una cuarta parte del petróleo transportado por mar, además de volúmenes significativos de gas natural licuado y fertilizantes. Su importancia estratégica lo convierte en un punto clave para la estabilidad de los mercados globales de energía.
Ante el anuncio, los precios internacionales del petróleo experimentaron una caída significativa. Los futuros del crudo WTI para entrega en mayo operaron en mínimos intradiarios de 84,48 dólares por barril, reflejando una baja superior al 12% respecto al cierre previo. Por su parte, el Brent de referencia europea para junio cayó hasta 88,76 dólares por barril, con una disminución que superó el 10% en comparación con la sesión anterior.
La caída en los mercados se atribuyó directamente a la percepción de reducción en los riesgos de suministro, luego de que tensiones militares previas entre Estados Unidos, Israel e Irán hubieran provocado interrupciones casi totales en el tránsito marítimo por el estrecho desde finales de febrero. Esas restricciones habían contribuido previamente a un fuerte aumento en los valores del crudo a nivel internacional.
