El ejército estadounidense llevó a cabo el viernes un ataque aéreo contra la isla de Khark, desde donde se exporta casi todo el petróleo iraní. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que todos los objetivos militares fueron destruidos, aunque las instalaciones energéticas permanecieron intactas.
“Nuestras fuerzas armadas ya han declarado que responderán si se ataca a nuestra infraestructura petrolera y energética”, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, Aragchi, en declaraciones al canal de noticias “MS NOW”.
Irán “atacará cualquier infraestructura energética en la región que pertenezca a una empresa estadounidense o en la que una empresa estadounidense tenga una participación”, añadió.
Aragchi precisó que los ataques estadounidenses contra Khark se llevaron a cabo con misiles de corto alcance lanzados desde dos bases en los Emiratos Árabes Unidos, una de ellas cerca de Dubái.
“Están utilizando el territorio de nuestros países vecinos para atacarnos con este tipo de misiles, y eso es absolutamente inaceptable”, enfatizó el ministro de Asuntos Exteriores iraní.
“Es muy peligroso que utilicen territorios densamente poblados”, dijo. “Definitivamente responderíamos con un contraataque, pero estamos tratando de tener cuidado para no atacar ninguna zona poblada”, aseguró.
Anteriormente, el estado mayor del ejército iraní también había anunciado que la infraestructura petrolera y energética perteneciente a empresas que colaboran con Estados Unidos sería “inmediatamente destruida y reducida a cenizas” en caso de un ataque a las instalaciones energéticas iraníes.
El viernes, Trump amenazó con bombardear la infraestructura petrolera en Khark si Irán no permitía el transporte libre de petróleo crudo a través del estrecho de Ormuz.
