Un líder de un grupo armado kurdo advierte que el debilitado régimen iraní podría sobrevivir si no se permite la participación de fuerzas terrestres kurdas en el conflicto. Babasheikh Hosseini, secretario general de la Organización Khabat, declaró a la prensa que, de no involucrarse, “el fin del régimen no ocurrirá, o se retrasará significativamente”.
Hosseini afirmó que, con la presencia de sus peshmerga y un llamamiento al levantamiento del pueblo de Rojhelat, la caída del régimen estaría mucho más cerca. Asimismo, expresó la necesidad de comprender la política estadounidense al respecto, recordando las declaraciones contradictorias del expresidente Trump sobre la continuación o el cese de las hostilidades.
Desde la región autónoma del Kurdistán iraquí, Hosseini señaló que los daños acumulados han creado una oportunidad única. “El régimen está muy dañado ahora, pero Estados Unidos necesita una estrategia para derrocarlo por completo”, afirmó, añadiendo que las condiciones actuales son favorables para una intervención en Irán.
Sin embargo, Hosseini enfatizó la importancia de no amenazar la seguridad de la región del Kurdistán iraquí, ya que su organización se considera “invitada” en el territorio y cualquier acción podría poner en riesgo la estabilidad de la zona.
