Han pasado más de 300 horas desde que Irán impuso un apagón de internet a nivel nacional, según el grupo de monitoreo de internet NetBlocks, mientras las autoridades continúan sus esfuerzos por controlar la información en medio de las protestas en curso.
NetBlocks advirtió: “Los intentos de ocultar la verdad serán documentados en tiempo real: el mundo está observando”, informa The Caspian Post, citando a Iran International.
El grupo señaló que la mayor parte del país permanece desconectada, con solo un acceso limitado permitido a través de redes “autorizadas” o “whitelisted”.
También se informa que el gobierno iraní está intentando influir en la opinión internacional mediante la publicación de artículos de opinión dirigidos en el extranjero.
