El presidente de Irán, Masud Pezeškián, ha emitido por primera vez disculpas por la reciente represión violenta de las protestas antigubernamentales. Paralelamente, reafirmó su disposición a retomar las negociaciones nucleares.
Pezeškián realizó estas declaraciones durante un discurso en la Plaza Azadi de Teherán el 11 de febrero, con motivo del 47º aniversario de la Revolución Islámica. Si bien no mencionó directamente la represión violenta por parte de las autoridades, reconoció que las acciones iniciadas el 8 de enero habían causado “gran tristeza”. “Nos avergonzamos ante nuestro pueblo y tenemos la obligación de ayudar a todos aquellos que han sufrido a causa de estos acontecimientos”, afirmó, añadiendo que “no buscamos enfrentarnos a nuestro pueblo”. No obstante, atribuyó los orígenes de las protestas a la “propaganda occidental”.
Las protestas, que comenzaron el 28 de diciembre pasado debido a la depreciación de la moneda iraní, el rial, y la difícil situación económica, escalaron a enfrentamientos violentos. En respuesta, el gobierno iraní desplegó a la Guardia Revolucionaria y a milicias progubernamentales como el Basij para reprimir las manifestaciones, lo que resultó en un elevado número de víctimas. El gobierno iraní cifra las muertes en 3.117, aunque estimaciones independientes elevan la cifra a más de 30.000.
Asimismo, el presidente Pezeškián declaró que Irán no busca desarrollar armas nucleares y se mostró dispuesto a permitir cualquier tipo de verificación de su programa nuclear. “No estamos buscando adquirir armas nucleares”, aseguró, reiterando que “estamos preparados para cualquier verificación”.
Sin embargo, Pezeškián también advirtió que Irán no cederá ante “exigencias excesivas” en relación con su programa nuclear. “Irán no cederá ante las exigencias excesivas de ellos (Occidente)”, afirmó, añadiendo que “Irán no se someterá a la agresión, pero continuamos dialogando con los países vecinos para establecer la paz y la seguridad en la región”.
En relación con las conversaciones nucleares en curso con Estados Unidos, el presidente enfatizó su voluntad de llegar a un acuerdo. “Las conversaciones no han llegado a una conclusión debido a la alta muralla de desconfianza creada por Estados Unidos y Europa a través de sus palabras y acciones pasadas”, explicó. “Estamos decididos a dialogar con nuestros países vecinos con el firme propósito de lograr la paz y la estabilidad en esta región”, concluyó.
정의길 선임기자 Egil@hani.co.kr
