Múnich – BMW ha anunciado una campaña de retirada de vehículos a nivel mundial debido a un riesgo potencial de incendio. Según la publicación especializada “kfz-Betrieb”, se estima que alrededor de 575.000 vehículos están afectados. Si bien BMW no confirmó esta cifra exacta, sí reconoció que se trata de un número de seis cifras. En Alemania, la campaña afecta a 28.582 automóviles.
De acuerdo con información proporcionada por BMW, las pruebas de producto revelaron que el conmutador magnético puede experimentar un desgaste elevado tras un número considerable de arranques, lo que podría dificultar o incluso impedir el encendido del vehículo. Además, existe la posibilidad de un cortocircuito que provoque un sobrecalentamiento localizado en el motor de arranque.
“En el peor de los casos, esto podría resultar en un incendio del vehículo durante su funcionamiento. En tal situación, se podría observar o percibir humo durante la conducción o al abandonar el automóvil”, advierte la compañía. BMW recomienda, por tanto, no dejar el vehículo con el motor en marcha sin supervisión.
Varias series de modelos afectadas
La campaña de retirada afecta a vehículos de las series 2 Coupé, así como a diversas variantes de las series 3, 4 y 5, el 6 Gran Turismo, el 7 Limousine, los modelos X4, X5, X6 y el Z4.
Los vehículos afectados son aquellos equipados con un relé de arranque fabricado entre julio de 2020 y julio de 2022. La fecha exacta de fabricación del vehículo es difícil de determinar, ya que el tiempo transcurrido entre la producción del motor de arranque y su instalación en el automóvil puede variar. Asimismo, también se incluyen aquellos vehículos en los que se haya instalado un motor de arranque defectuoso durante una reparación posterior.
Los propietarios de vehículos pueden verificar si su automóvil está afectado por la campaña de retirada en la página web de BMW, utilizando el número de identificación del vehículo (FIN).
No es la primera vez: otro retiro por riesgo de incendio
BMW ya había realizado una campaña de retirada de cientos de miles de automóviles el otoño pasado debido a un problema similar en el motor de arranque que podía provocar incendios. En esa ocasión, la causa no era el desgaste, sino la entrada de agua que provocaba corrosión. Al igual que ahora, un cortocircuito y el riesgo de incendio eran posibles, aunque en ese caso también podían ocurrir con el vehículo apagado.
