Teherán – La cantidad de víctimas mortales en las protestas que llevan más de una semana en Irán ha ascendido a 35, incluyendo a cuatro niños, según informó hoy la organización de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, citada por la agencia AP.
Asimismo, se reportan 1200 detenidos y una escalada en la extensión de las protestas, que se desarrollan en 250 lugares a lo largo de 27 de las 31 provincias iraníes, según la misma fuente. Estos acontecimientos se producen tras la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de una dura respuesta por parte de Estados Unidos si el régimen iraní continúa reprimiendo a los manifestantes.
Las manifestaciones, que comenzaron el 28 de diciembre en Teherán, inicialmente fueron lideradas por comerciantes preocupados por la devaluación de la moneda iraní. Posteriormente, se sumaron otros grupos de la población, incluyendo estudiantes universitarios, otorgando a las protestas un carácter político.
HRANA, que recopila información a través de una red de activistas en Irán y ha demostrado fiabilidad en protestas anteriores, indica que entre los fallecidos se encuentran 29 manifestantes, cuatro niños y dos miembros de las fuerzas de seguridad. La agencia iraní Fars, por su parte, ha informado que casi trescientas personas, entre policías y voluntarios de fuerzas de orden, han resultado heridas durante las protestas.
Las protestas actuales representan las más grandes en Irán en los últimos tres años. Aunque aún no alcanzan la magnitud de las protestas de finales de 2022 y principios de 2023, desencadenadas por la muerte de una joven kurda bajo custodia policial, o las de 2009 tras las elecciones presidenciales, sí constituyen un desafío significativo para el gobierno iraní. Según informa el periódico The Times, citando una fuente de inteligencia, el líder supremo iraní, ayatolá Alí Jamenei, estaría considerando la posibilidad de huir a Moscú si la situación de inestabilidad persiste.
