El aeropuerto de Teherán ha retomado parcialmente sus operaciones comerciales, reanudando vuelos hacia destinos como Estambul, Mascate y Medina, según informaron fuentes oficiales tras un periodo de interrupción vinculado a conflictos regionales.
La reapertura se produce en un contexto de alto el fuego que ha permitido la reactivación gradual de las conexiones aéreas internacionales desde la capital iraní, particularmente desde el aeropuerto Imam Jomeini, que había estado afectado por las restricciones impuestas durante el conflicto.
Según reportes de medios internacionales, incluyendo Al Jazeera y Türkiye Today, las autoridades iraníes han confirmado la restauración de rutas comerciales clave, señalando un avance en la normalización del transporte aéreo tras las tensiones geopolíticas recientes.
El movimiento se interpreta como un indicador de estabilización en la región, con implicaciones directas para el comercio, el turismo y las conexiones diplomáticas, aunque las operaciones continúan bajo un esquema limitado y progresivo.
