Un empresario japonés desató una intensa polémica en redes sociales tras ser visto comiendo un nikuman (bollo de carne al vapor) a bordo de un tren bala Shinkansen. El incidente, que comenzó con una reprimenda de otro pasajero, escaló hasta convertirse en un acto de vandalismo contra la empresa del hombre.
Según reportes de medios japoneses, el empresario, identificado como Harara Yuji, compró el nikuman en la estación de Shin-Osaka y comenzó a disfrutarlo durante su viaje a Tokio. Otro pasajero, un hombre de mediana edad, lo increpó argumentando que comer ese tipo de alimento, con un olor fuerte, no era apropiado en un tren Shinkansen. Harara respondió con sorpresa y cuestionó la lógica de la crítica, señalando que si comer en el tren era un problema, la estación no debería vender comida caliente y sugirió la instalación de carteles prohibiendo su consumo.
La discusión, inicialmente limitada al intercambio verbal en el tren, rápidamente se extendió a las redes sociales, donde se generó un acalorado debate sobre la etiqueta y el respeto en el transporte público. Incluso el congresista japonés Taro Kono se unió a la conversación en X (anteriormente Twitter) preguntando si realmente estaba prohibido comer nikuman en el Shinkansen.
Sin embargo, la controversia dio un giro inesperado cuando, el 6 de marzo, Harara denunció haber sido víctima de un acto de vandalismo. Según su testimonio, individuos desconocidos arrojaron nikuman contra la fachada y el vestíbulo de su empresa en Tokio, causando daños visibles. Harara condenó el acto, calificándolo de criminal y no de una simple expresión de desacuerdo, y anunció que ha presentado una denuncia formal ante la policía.
A pesar de la gravedad del incidente, algunos usuarios en redes sociales han expresado una actitud más ligera, lamentando el desperdicio de los nikuman utilizados en el ataque.
