Una adolescente ha llegado a un acuerdo por 850.000 euros en una demanda presentada ante el Tribunal Superior contra el Servicio Ejecutivo de Salud (HSE) por la atención hospitalaria recibida tras su nacimiento. La identidad de la joven, que presenta dificultades de desarrollo neurológico, no ha sido revelada por orden judicial.
La demanda, presentada a través de su padre, alegaba fallos por parte del Hospital Universitario de Galway después del nacimiento de la niña en 2009. Específicamente, se reclamaba la falta de investigación sobre su bajo peso al nacer y la ausencia de pruebas para detectar el citomegalovirus (CMV), una infección viral intrauterina que puede causar bajo peso al nacer.
Asimismo, se denunció la presunta falta de tratamiento con medicación antiviral poco después del nacimiento y un retraso en el diagnóstico de su condición, que se produjo cuando la niña tenía más de cuatro años. Todas estas acusaciones fueron negadas por el HSE.
Según Jonathan Kilfeather, abogado de la joven, la madre había sido sometida a dos ecografías durante el embarazo, pero el tamaño reducido del bebé al nacer debería haber desencadenado una investigación. Kilfeather también señaló que las directrices hospitalarias vigentes en ese momento fueron un punto clave en el caso.
El juez Paul Coffey, al aprobar el acuerdo, reconoció las dificultades existentes en el caso en relación con la causalidad, pero expresó su satisfacción por el resultado y deseó a la adolescente lo mejor para el futuro. El acuerdo se alcanzó mediante mediación y no implica una admisión de responsabilidad por parte del HSE.
