Un deportista con una destacada trayectoria en artes marciales ha revelado sus aficiones y filosofía personal. El individuo posee el grado de tercer Dan en Judo y tercer Dan en Shinden Tōdō-ryū Aikidō, demostrando un compromiso significativo con estas disciplinas.
Además de su dedicación a las artes marciales, disfruta de la lectura y tiene un gusto por los dulces. Su lema personal, “Gaijunai gō, futon, fuchi,” refleja una búsqueda de equilibrio y serenidad, promoviendo una actitud de firmeza interior combinada con flexibilidad y la ausencia de codicia, ira e ignorancia.
Esta filosofía parece guiar su vida, buscando contribuir positivamente a la sociedad con una actitud optimista y proactiva.
