La jugadora de rugby league, Zahra Studdon, fue arrestada el martes tras un incidente en la casa de su expareja, según reportes de la prensa australiana. La futbolista, reconocida como la Jugadora del Año de los Rabbitohs Women’s en 2018, se presentó en el domicilio para confrontarla.
La policía informó que Studdon intentó ingresar al vehículo de la mujer y golpeó la parte lateral mientras esta última llamaba a los servicios de emergencia, según el Daily Mail. Ahora enfrenta cargos por acecho/intimidación con la intención de causar temor o daño físico (violencia doméstica), y por utilizar un servicio de comunicación para amenazar, acosar u ofender.
Además, se reveló que Studdon realizó 29 llamadas a la mujer utilizando el modo privado y la contactó a través de correo electrónico. Ante el bloqueo de su número, News.com.au reportó que recurrió a utilizar las descripciones de las transferencias bancarias para comunicarse.
Este no es el primer antecedente de Studdon con la justicia. La jugadora ya cuenta con una condena previa por violencia doméstica en 2015. En un incidente separado, la policía solicitó una orden de restricción tras acusaciones de que realizó un gesto de amenaza de corte de garganta hacia otra expareja.
Durante la audiencia, el fiscal Christopher Manning recomendó que Studdon, quien se declaró no culpable, representaba un riesgo para la presunta víctima y debía permanecer bajo custodia. Sin embargo, se le concedió la libertad bajo fianza tras pagar 5000 dólares, con la condición de no utilizar las redes sociales.
Studdon formó parte del equipo Jillaroos en 2017, que ganó la Women’s Rugby League Cup. Actualmente, se encuentra sin contrato, aunque su abogado informó a la corte que tiene una posible oferta del North Queensland Cowboys para la próxima temporada, según Fox Sports. Su próxima comparecencia está programada para el mes que viene en el Downing Centre Local Court.
En redes sociales, capturas de mensajes revelan la tensión del momento. “Deja de ser sospechosa y confiesa. Me haces enfadar con lo que estás haciendo”, escribió una persona. Otros mensajes la acusaban directamente de engaño y de haber utilizado a alguien para probar otras opciones.
